Este pan de coco es nativo de las costas hondureñas. Durante años las familias garífunas que viven allí han disfrutado y compartido sus recetas con el resto del país.

Bien conocemos que harina de trigo fue utilizada en el periodo del siglo XX a.C. por lo egipcios, como la dieta principal de sus habitantes, y como un tesoro invaluable para la supervivencia.

Los cocoteros abundan en el borde caribeño de Honduras. Por lo tanto, no es sorprendente que tradicionalmente estos rollos se hagan con leche de coco extraída de cocos frescos y aceite de coco.

El pan de coco aparece en el periodo colonial americano con la llegada de los europeos, y con ellos, los ingredientes de la dieta principal de la humanidad, como es, entre otros, la harina de trigo. Con la mezcla de lecho coco, que en principio, se cree fue en las isla caribeña de Jamaica, este suculento postre no tardó en llegar a Honduras, para de ahí, darle una adaptación típica de la región.

Muchas cocinas centroamericanas y caribeñas. En particular en Nicaragua, Venezuela, Colombia, Guatemala, Jamaica y la República Dominicana.  Estos países comparten una receta similar de pan de coco.

Lo que es único del pan de coco hondureño es que no tiene productos lácteos ni huevos. El pan de coco hondureño horneado Pan de Coco dorado en la sartén

Muchos hondureños que viven fuera de su país te dirán que vayas y encuentres algunos cocos frescos para hacer esta receta. El aroma de estos panes hechos con leche de coco fresca es una auténtica delicia.