Su preparación tradicional, comienza con la molienda de maíz en piedra de moler hasta la elaboración de la masa; antes o durante, se hace la búsqueda de hojas de plátanos o maíz para envolver a la masa y agregarla en ollas. Si bien como señalamos, su origen fue en México, el tamal recorrió toda baja Norte América hasta el norte de Sur América, presentando muchas variedades en los países que fue recorriendo.

El nacatamal puede elaborarse sin relleno, pero en Honduras al acercarse las fechas navideñas, este plato debe estar compuestos por sus ingredientes estrellas. Para la masa se necesita sazonar con el tomate, la cebolla, chile verde y especias. Para el relleno se utiliza, con mucha frecuencias, la carne de cerdo. También se puede utilizar la carde de res o pollo.

Historiadores concuerdan que este tipo de comida se remonta al periodo colonial, con la llegada de los esclavos africanos, quieres fueron los principales responsables de adaptar este tamal a lo que conocemos hoy en día. Muchos de ellos, al vivir confinados, juntaban las sobras de la comida tales como carne y verduras, para agregarlas en la masa así preparar una comida más sustanciosa.

Así pasado el tiempo, este plato se convirtió en el manjar de las cenas navideñas, pero también en desayuno acompañado de un café, ya que su sabor es apreciable y rico. Ya sea que se disfrute en navidades o en otra estaciones del año, el nacatamal tienen en Honduras sus muchas variedades. No pierdas la ocasión de probarlos.