Las tardes, para los hondureños no hay momento más deseado que sentarse a la mesa y disfrutar de una taza humeante de café con su exquisito aroma, acompañado de uno de sus postres preferidos: el pan dulce. En Honduras existe una gran variedad de pan y algunos son emblemáticos de cada región.

En el occidente del país se encuentra la Sultana de Occidente, Rosa de Copán, una ciudad tranquila y muy conocida por una gran variedad de postres y panes. Entre estos últimos no podemos olvidar las Montucas, aunque también son consideradas pertenecientes a la zona sur del país.

Las Montucas son un platillo elaborado con maíz tierno, amasado con leche y mantequilla, convirtiéndose en una masa cremosa, y su corazón se rellena con una deliciosa carne de cerdo o de pollo. Es un manjar de los dioses.

En la zona costera de Honduras se encuentra el pueblo garífuna, descendiente de africanos y aborígenes del Caribe. Esta etnia tiene su propia lengua, creencias y alimentos. La gastronomía garífuna se basa principalmente en el coco, la yuca, el plátano y mariscos. Entre las delicias hondureñas más representativa está el famoso pan de coco, que al salir del horno no puedes dejar de disfrutarlo, acompañándolo con mantequilla, jalea y por supuesto con una taza de café.

En el sur, en Sabanagrande son famosas unas rosquillas, que se pueden degustar en cualquier parte del país, pero nunca son iguales a las de sabanagrande, que además de su sabor especial, son crujientes y en la primera mordida se deshacen en la boca.