Las tradicionales macheteadas son un platillo representativo de la cocina catracha que se elaboran a base de la masa sobrante de las tortillas de baleada hondureñas. Son tortillas hechas con harina de trigo pero son fritas, de allí que también se les conozca con este nombre. En cuanto a la denominación «macheateadas», este nombre se deriva del aspecto final de la tortica ya que se le hacen unas hendiduras semejantes al corte de un machete.

Este tipo de merienda se consume mucho en la zona norte de Honduras donde se sirven en el desayuno cubiertas con mantequilla de hacienda, miel, jarabe o azúcar y se acompañan de una taza de pinol, leche o café bien caliente. La preparación de la masa de las macheteadas es similar a las tradicionales baleadas, con la diferencia que la primera es una masa dulce. De acuerdo a la receta tradicional, la masa se prepara con harina de trigo, leche, huevos, azúcar, levadura en polvo, aceite de coco y agua tibia, sin embargo la supresión de algún ingrediente no dañaría el sabor del plato.

El origen de las torticas macheteadas no se pueden asegurar con exactitud, pero si es conocido que esta merienda es típica en la parte norte del país particularmente en los departamentos de Atlántida y Cortés, donde se han encargado que la tradición no muera y transcienda a las nuevas generaciones.

Este exquisito manjar evoca gratos recuerdos de la niñez, donde se empezaba el día con un desayuno dulcito lleno de calorías y energías, que seguramente quemaría entre juegos y carreras.