Y, es precisamente en referencia a estas últimas que, en la historia, tenemos los primeros rastros de empanadas. Hasta las primeras "modificaciones", con diferentes formas y diferentes rellenos, dependiendo de las regiones donde te encontraras. Fue el período de las conquistas de Alejandro Magno, mientras que solo en la Edad Media las empanadas llegaron a España, tras la conquista de la Península Ibérica por parte de los moriscos.

El nombre, empanada, deriva del castellano "empanar", que significa pan, en el sentido de rellenar una masa con pan. El mismo que posteriormente se cuece al horno, como dicta la tradición. Básicamente, una receta de exportación y famosa en todo el mundo. Incluso si algunos países, aún hoy, continúan reivindicando su origen.

En Honduras, las empanadas son consideradas comida callejera, cuyos testimonios enfatizan su humildad, ya que fueron cocinadas por mujeres principalmente en una ocasión. Es decir, para celebrar el regreso de los hombres, luego de largas jornadas de trabajo en haciendas bananeras donde permanecieron muchas semanas solo para velar por los rebaños.

Hoy, de hecho, las empanadas forman parte de la comida callejera nacional por excelencia. La receta tradicional consiste en un relleno de carne picada y cebolla, mientras que la masa se compone principalmente de harina de trigo, plátanos bien maduros y machucados. Pero, como ya se mencionó, ahora existe la posibilidad de elegir varios rellenos y harinas, principalmente dedicadas a aquellos con intolerancias alimentarias específicas.