En el ámbito gastronómico, los mariscos son animales marinos invertebrados, aptos para consumo humano. Entre ellos están los camarones, las langostas, las almejas, el pulpo, los cangrejos, los langostinos, entre otros. En contraparte están los pescados, que son animales vertebrados aptos para el consumo y pueden ser del río o mar. Dichos productos son utilizados para la elaboración de diversos manjares como sopas o guisos, así también pueden ser consumidas en solitario o como acompañamiento con otros ingredientes.

En Honduras, muchas de sus comidas tradicionales poseen ingredientes de origen marino. Si bien pueden ser consumidas en cualquier región del país, su popularidad radica en el golfo de Fonseca que se sitúa en la región sur. Ahí también predominan las productoras de camarones que aprovechan los recursos naturales de dicho golfo para extraer materia prima y aportar al consumo diario de la población. Otra región donde suelen consumir productos marítimos es el norte, específicamente en la costa norte del país que limita con el mar Caribe, recibiendo de esa forma las influencias de la cocina caribeña.

Por lo general, las comidas a base de mariscos se presentan en forma de sopas. Entre las más populares están la sopa de caracol, la sopa de camarón gigante, la sopa marinera, sopa de langosta y sopa de jaiba. También se pueden hallar platillos secos a base de mariscos, como la parrillada de langosta y camarones al ajillo. En cuanto a los platillos a base de pescado están el pescado frito, la sopa de pescado y la torta de pescado.

La sopa de caracol es un platillo muy consumido en la costa norte del país. Entre sus ingredientes incluye caracol, coco rallado, banana, zanahoria, leche, agua, diente de ajo, zanahoria, yuca, entre otros. Otro platillo consumido en la costa norte es la sopa de camarón gigante. El mismo incluye camarón, leche, agua, cebolla, fideos, zanahoria, papa, achiote, curanto, sal y pimienta. Se le considera una sopa rica en proteínas y su presentación puede variar de acuerdo al tipo de camarón utilizado.

La sopa marinera es la comida más popular de la región sur del país. Se caracteriza por la gran variedad de ingredientes marítimos que incluyen en su preparación. Entre los más utilizados para la sopa están las almejas, la falda de calamar, el pulpo, el caracol, los camarones, los cangrejos, el pescado, los mejillones y la langosta. Los mariscos van acompañados con algunas verduras como papa, yuca, plátano y zanahoria. Muchos chefs aseguran que, entre más mariscos se le añadan a la sopa, mejor sabor se obtendrá de ella. Algunas variaciones de la receta le añaden leche de coco, pero se puede prescindir de ella.

Las sopas que se consumen tanto en el norte como en el sur del país son la de langosta y la de jaiba. La sopa de langosta contiene cebolla, langosta, chalota, apio, salsa de tomate, culantro, aceite, azafrán, pimienta, orégano y sal. La sopa de jaiba, por su parte, contiene zanahorias, jaiba, yuca, plátano, cebolla, chile, tomate, leche de coco, sal, pimienta, comino y ajo. Ambos se sirven acompañados por un plato de arroz blanco hervido y machuca. Así también suelen ser consumidos, principalmente, durante la semana santa.

La parrillada de langosta es un plato sencillo que incluye langosta, ajo, margarina, vino blanco, jugo de limón, perejil y sal. Y los camarones al ajillo, por su parte, contiene camarones pelados, mantequilla, ajo, jugo de limón, vino blanco y culantro. Se pueden consumir durante el almuerzo acompañados de refrescos o un plato de verduras.

El pescado frito hondureño se prepara con harina, pimienta, sal y aceite. Una vez fritado, se consume acompañado con una ensalada de lechuga y algunos, incluso, le añaden tajadas de plátano. La sopa de pescado, en cambio, posee más ingredientes como leche de coco, cebolla, ajo, sal, pimienta, culantro, plátano, yuca y pescado. Así también se consume acompañado de tortillas y arroz.

Y por último está la torta de pescado salado, el cual incluye una gran variedad de ingredientes como pescado, tomate, huevo, harina, agua, cebolla, culantro, aceite, pimienta, apio, ajo, plátano y zanahoria. A diferencia de los platillos mencionados anteriormente, ésta posee una preparación más elaborada y minuciosa, porque requiere dejar el pescado en el agua por unas horas. Algunos recomiendan dejarlo toda una noche para un mejor sabor.

En conclusión, se puede ver que, al aprovechar los recursos naturales de una o varias regiones, se pueden elaborar diversos platos que no solo contribuyen a la dieta de la población en general, sino que conforman parte de la cultura y el estilo de vida de la nación. Es importante preservar dichos productos para, así, seguir manteniendo las tradiciones y la identidad culinaria del país.