La palabra "atole" se deriva del náhuatl, la lengua aún viva de los aztecas, que fueron derrotados por Hernán Cortés en 1521 en lo que hoy es la Ciudad de México. El atole era popular mucho antes de que Cortez sorprendiera a Moctezuma con una visita, por lo que el pueblo de México ha estado bebiendo atole durante muchos siglos, probablemente milenios. No es una sorpresa, ya que el atole es, de hecho, probablemente la forma más fácil de consumir maíz, un cultivo que se cultivó por primera vez en América. Sólo hay que añadir agua al maíz molido, y voila: atole.

Ya en 1651, el proceso de elaboración del atole fue señalado por el botánico Francisco Hernández en un informe sobre el uso de las plantas en Nueva España. El atolón era ocho partes de agua y seis de maíz, más la cal, cocido hasta que se ablandara. El maíz fue entonces molido y cocido de nuevo hasta que se espesó

Esta descripción de los atolones mexicanos por la inglesa Fanny Chambers Gooch, escrito en 1887, nos da una interesante visión de las variedades de la época.

Dice la escritora que el atole es simple con el mismo aspecto que las gachas de la comida india, pero mucho mejor en sabor, con el ligero sabor de la lima en la que se empapa el maíz, y la ventaja de ser molido en el metate, que conserva una sustancia perdida en la molienda en un molino... El atole de leche, al añadirle chocolate toma el nombre de champurrado si se añade la corteza de cacao, se convierte en atole de cáscara; si el chile rojo... chile atole. Si, en cambio, se añade cualquiera de estas aguas miel, agua dulce del maguey, se llama atole de agua miel; si se añade piloncillo, el azúcar moreno nativo, de nuevo el nombre se modifica a atole de pinolei'.

Hay pruebas de que se mezcló el atole con el chocolate desde la época de los mayas. En el Yucatán de hoy, donde permanecen las más fuertes influencias mayas, sirven un atole espeso con sabor a chocolate llamado tanchcua, al que se le agrega pimienta de Jamaica, miel y pimienta negra. Aunque la siguiente receta utiliza leche, es común en México saltear la leche y hacer champurrado con agua. Experimente... ¡hay tantas maneras de hacer esto!

El atole es como unas gachas muy finas. Servida caliente, es una excelente manera de quitar el frío de una mañana fría. Relativamente rápido y fácil de preparar, el atole se consume con frecuencia en el desayuno, pero se puede disfrutar a cualquier hora del día.

Hay mezclas comerciales disponibles, pero el atole es tan fácil de hacer, que bien podría ser la forma en que las abuelas mesoamericanas lo han estado preparando durante años.