Siguatepeque, ciudad de los pinos y las flores, como es bien conocida, también se le suma otro singular nombre que la describe, la ciudad de los deliciosos alcitrones, pues es en esta ciudad donde se prepara y comercializa, desde hace ya más de medio siglo, estos riquísimos dulces.

El principal ingrediente de este dulce es el chilacayote, una calabaza muy popular en Honduras, que también es llamada chiberro. Su elaboración es muy tradicional, lo que conlleva a muchas horas para su preparación, cocción y elaboración. Muchos maestros dulceros de las zonas rurales se especializan en esta receta, que es una herencia que pasan a sus hijos.

Los relatos de los productores del tan deseado dulce, comentan que a diario se procesan, al menos unos 200 chiberros, y el producto final dura días para su elaboración. Como notaran, su proceso cuenta con suficientes días para su estado óptimo. El proceso comienza al pelar las calabazas, cortarlo en cubitos, para luego pasarlos por cal unas 7 horas; pasado ese tiempo, se remojan en agua y se secan para luego dejarlas cocinar otras 7 horas, con los demás ingredientes, como el agua y azúcar.

Su preparación es muy compleja, y se debe dedicar un mayor esfuerzo físico, para que todo el proceso salga bien, como hasta ahora, para que el producto final, sea ese inigualable dulce, que es el manjar de los hondureños. Son los mismos artesanos locales quienes saben elaborar este rico dulce, que no ha podido ser superado por las máquinas procesadas de la globalización. Lo hecho en casa, sabe más sabroso.